Llegó el momento de vuestro adiós...
Jamás pensé que tocaría despediros, y me da mucha pena no poder estar para poder daros un abrazo.
Gracias por ser tan generosos, risueños, empáticos, sencillos, trabajadores, comprometidos y humildes.
Gracias también por todos los buenos momentos que hemos pasado juntos, desde que nací, hasta ahora, pasando por Barcelona, Brighton y Madrid.
Siempre a nuestro lado, sacando lo mejor de nosotros.
Habéis triunfado mucho como personas, amigos y padres. Por eso os merecéis todo lo bueno que os ha dado la vida, de eso podéis estar seguros.
Os vamos a echar muchísimo de menos en Madrid, pero ya sabéis que nuestra casa será SIEMPRE la vuestra, por muy lejos que os vayáis.
The one and only LUPUS!! Hasta pronto!